domingo, 16 de febrero de 2014

Nuestros ancestros

Flecha Indigena


Aunque muchos se niegan a reconocer que existimos en Uruguay muchos descendientes de indigenas, asi como otros se niegan a reconocer que lo realizado por fructuoso Rivera fue un genocidio; lo cierto es que ambas cosas son ciertas.
Hoy en Uruguay existe alrrededor de un 30% de habitantes que descendemos de las diferentes poblaciones indígenas que habitaban estas tierras, de echo en este territorio minuano existían varias tribus, algunas pertenecientes a la brava Nación Charrua, otras eran mas dóciles y se adaptaron (por decirlo de alguna manera) a la llegada de los conquistadores y todo lo que vino detrás. Minas fue construida por dos motivos; uno era el proteger el avance portugués hacia Montevideo desde el este, el otro motivo era el probeher a España de oro ya que aca se encontraron muchas minas de oro, mas aun el oro podía sacarse directamente de las aguas del Arroyo San Francisco ya que en sus nacientes existían varios yacimientos, aun hoy se encuentra, en terrenos del parque de vacaciones de ute, cuevas donde se puede ver filamentos de oro incrustados en la piedra.
La historia nos enseña que algunas de estas tribus, como los Minue y Arachanes, no cedieron a la conquista del español; cuando llegaron los primeros habitantes canarios a la nueva ciudad construida bajo el nombre de Maria Concepción de las Minas se encontraron con una fuerte resistencia indígena a la apertura de minas de oro, todas eran atacadas por los indígenas excepto una a la que jamas se acercaron los indios (no sabemos porque), justamente es la que se ubicaba en las nacientes del arroyo San Francisco en terrenos del hoy Parque de Vacaciones.
Las fotos pertenecen a puntas de flechas encontradas en Paysandu, a orillas del Arroyo Negro muy cerca de su desembocadura con el Rió Uruguay pero bien sirven para ilustrar esta nota.

Bernardo Machado



Primeros medios de locomocion ciudadana

Extraido del libro Guia Fin de Siglo de Bernardo Machado

Los verdaderos fundadores


Extraido del libro Guia Fin De Siglo, de Bernardo Machado, publicado en el año 1900, aca se ve como fueron borrados muchos apellidos de familias fundadoras de Minas.

Porque Minas?

Minas en el Tiempo

MINAS EN EL TIEMPO
Porque Minas y no Lavalleja?, simplemente porque somos minuanos; pertenecemos a un departamento llamado Minas, así nació y así lo sentimos; no nos sentimos lavallejinos porque el nombre lavalleja es un nombre político; que quisieron homenajear a Juan Antonio Lavalleja poniéndole su nombre al departamento?, esta bien pero mejor hubiera sido que le pusieran el nombre a una plaza y no que pretendieran quitar identidad a todos los habitantes de este departamento, como en definitiva paso.
Por eso Minas en el tiempo. Porque desde aca pretenderemos contar la historia del departamento de Minas, sus pueblos, sus ciudades y su gente; la historia real no la que nos inventaron, la historia sin tabues no la que ocultan algunas mentes obscuras de esta ciudad.
Tambien intentaremos contar la actualidad de esta hermoza ciudad, las cosas buenas y malas que ocurren aca; aquellas cosas que todos cuentan a viva voz y las que otros ocultan valla a saber porque razon, si descubrimos esas razones tambien las publicaremos aca.
La idea es simplemente que todos los minuanos desperdigados por el mundo puedan conocer la historia de su tierra y saber que pasa hoy en su pueblo. Tambien, y ojala asi sea, que los jovenes sepan de donde venimos, conoscan los inicios de esta ciudad serrana y de todo el departamento de Minas.
Esperando que sirva, que sea de agrado de todos y que todos aporten (sera totalmente abierto) para mejorar este espacio, estamos abiertos a todas las criticas y concejos porque sabemos que es esa la unica forma de hacer algo que sea positivo a todos.

Molino Viejo- Guillermo Cuadri

EL MOLINO VIEJO

El Molino Viejo en palabras de Guillermo Cuadri

Aunque hace muchos, muchísimos años que no muele trigo, es siempre "el Molino".
Asentado en un cerrito –llamado en lejanos tiempos "el cerro de la Cruz"- de cualquier parte que se vea "el pueblo" se destaca su viejo torreón, culminando en un enorme trompo invertido, con la púa hacia el cielo, que parece esperar un cordel imaginario para ponerse a bailar su danza de leyendas.
En verdad no le faltan: primero, en santa complicidad con el viento, dio harina al pueblo.
Después, quién sabe si el viento, vagabundo al fin, no sopló en su enorme oreja giratoria ideas extrañas y, cansado de trabajar él solo para tanta gente, dejó de hacerlo...
Desde entonces se hizo romántico.
Sus sombras cobijaron, por las noches, fantasmas y lobizones. ¡Oh! ¡El barrio del Molino!... Solo algún baile nos llevaba a él en las noches de invierno.
En la guerra del 97 fue un fortín de pelea para las fuerzas del gobierno, al mando del Coronel Casalla; desde allí se tiroteaban con los revolucionarios, parapetados tras los "cercos de Aguiar", en la falda de los cerros vecinos. Y en su interior, algo se mojó en sangre roja y caliente.
¡La cantidad de balazos que le pegaron!
Pero él sigue viviendo. Sigue moliendo su trigo de leyendas. ¡Cuántas veces se llena nuestra imaginación con el pan que hacemos de su harina, azulada de recuerdos!
Ahora -¡las ironías del Destino!- el viejo y firme torreón, cuyas paredes tienen más de un metro de espesor, se ha convertido en refugio de palomas.
Es lo que hacen casi todos los viejos buenos: cuidar niños, flores o pájaros.
Es frecuente ver a las palomas del Molino en nuestras claras mañanas, envolviendo en "el trompo" el hilo de sus vuelos circulares.
Minas, 1932